domingo, julio 30, 2006

Iniciacion

Me desperte temprano, bueno mas bien me despertaron, una kajira con un cuerpo fibrado, pero manteniendo las formas femeninas, ojos negros como la noche y cabello igualmente oscuro me sacudio por los hombros sacandome de un dulce sueño.

Levanta esclava-dijo-acaso piensas que estas aqui de vacaciones???

Me puse en pie, y ella sin mirarme se dio la vuelta y me ordeno seguirle, lo hice me llevo a una sala austera solo con un bidon alargado y una especie de mesita

_Aqui es donde nos arreglamos_ hazlo de la forma mas rapida posible pero sin que dejes de resultar atractiva. Veo que ya estas depilada, mejor..me ahorras un trabajo nena, ahora ponte esto.

Me entrego un camisk nuevo de color rojo, y yo sin decir aun ni una sola palabra me lo coloque

Eres esclava personal del Señor, asi que todo lo relativo a el te toca de tarea, dijo matizando la palabra TODO. Soy Suleima, la encargada de educarte, no me des demasiado trabajo y podras estar medianamente bien, en caso contrario.... _dejo sin terminar la frase.

¿Donde esta mi Señor?-Pregunte - cosa que le hizo soltar una sonora carcajada...

Acaso piensas que te levantarias al lado de tu Señor? ¿Que no tiene otra cosa que hacer que estar a tu lado y mimarte?... no te preocupes cuando el quiera tus servicios ya te llamara, mientras, no te faltaran tareas que hacer.

Dicho eso me hizo una señal para que la siguiera de nuevo, y me condujo a donde se encuntran los animales,

Dales de comer a los Tarns y a los Slines, procura que los Lumps esten comodos, luego regresa a la camara de tu Señor y disponla para cuando el quiera utilizarla, cuando acabes con eso, bajas a la cocina y preparas la comida de el, debe tener siempre sus platos favoritos dispuestos, nunca se sabe cuando vendra a comer, tu tomaras una taza de pure de avena y agua, cuando acabes tu trabajo, no olvides tampoco hacer cualquier tarea que el te haya comunicado, es mejor para ti que lleves siempre papel y algo para escribir a mano, o que tengas buena memoria, el Señor acostumbra a decir sus deseos mientras hace otras cosas, si mientras cumples tus tareas se recibe alguna orden del Señor Flinn vendre a comunicartelo. -Dicho eso se dispuso a salir dandome la espalda-

Lo olvidaba, esta noche seras marcada como kajira con el sello del Señor, estaras a las 8 en punto en la sala grande.

¿Marcada?-Exclame-¿Marcada al fuego? !no voy a permitir eso! !no quiero ser marcada!

Suleima se giro y me dirigio una fria sonrisa _intenta evitarlo, creo que serias la primera que lograra evitar que la marquen.-Sulima mostro su marca, una extraña flor entrelazada- Empieza con tus tareas aprendiza.

Me quede sola, dudando, nunca habia alimentado a esos bichos, se suponia que solo debia poner la comida en un cubo y ponerles agua, eso hice pero controlandolos en todo momento por el rabillo del ojo y procurando salir con la mayor rapidez posible.

El dia transcurrio de forma rapida con tal multitud de tareas, y a pesar de que buscaba a mi Señor mientras cumplia todas, no puede verle en ningun momento, a veces aparecia Suleima y me miraba y parecia apuntar cosas en una pequeña libreta pero en ningun momento me dijo nada.

A las siete de la tarde Suleima, me ordeno que me bañara y me pusiera un nuevo camisk rojo, tras eso repaso mi cuerpo y arranco de el algun pelo rebelde, yo estaba cada vez mas atemorizada, cuando estuve lista Sulima me puso un collar en el cuello que sujetaba al mismo tiempo mis manos a la espalda, coloco una cadenita en el mismo y tiro de ella.

De esta forma entre en la sala general, en la que habia algunos Señores con sus kajiras, una especie de maderas en forma de A y una pequeña fogata con unos hierros calentandose en ella, mi Señor, vestido completamente de negro, me esperaba en el centro de la sala.

Acercate ahysha!-ordeno- al tiempo que Sulima dio un fuerte tiron a la cadena para que cumpliera su orden. Ande como una automata hasta donde se encontraba y me puse de rodillas a su lado. El cogio la cadena que le entrego Sulima, y me miro-debes estar orgullosa ahysha despues de esto seras considerada Mi kajira, asi que muestrate digna de ello.

Yo no acertaba a reaccionar estaba dominada por el panico, un nuevo tiron de mi cadena me indico que me pusiera en pie, mire a la gente asustada. Todos tenian los ojos fijos en mi, en ese momento solo pensaba en no defraudar a mi Señor.

Me llevo hasta una especie de A y ato mis muñecas en ella sobre mi cabeza, y mis piernas abiertas una a cada lado, no dije nada ...
Alli estaba yo, atada, desnuda con gente mirando y a punto de ser marcada.

En ese momento oi su voz..

¿Quieres ser mi kajira, para todo ahysha?...potente.dura..pero con un deje de cariño en ella

Si, respondi apenas.. lo deseo mi Señor.

Tras eso se alejo unos pasos, cogio un hierro al rojo vivo, yo cerre mis ojos y note su calor de inmediato y el olor a carne chamuscada, queria evitarlo pero me desmaye.

Me desperte horas mas tarde, en la habitacion de mi Señor, en su cama.

Suleima me estaba aplicando una compresa fria en la cabeza, mire y mi muslo estaba vendado, quise moverme pero en ese momento entro mi Señor.

Retirate Suleima..quiero hablar con ella a solas.

Suleima obedecio en el acto y el se sento sobre su cama.

¿Como estas?..dijo con una sonrisa, ahora si me pertences..a partir de este momento, eres mia, y tu deber es hacer todo lo posible para que este satisfecho, en todos los campos.

Ahora descansa, esta noche quiero que sirvas la cena una cena, a mis compañeros y a sus kajiras.

Suleima te indicara como hacerlo

Su mano acaricio mi mejilla con ternura y deposito un suave beso en mis labios.yo..saboree ese beso, en ese momento note que estaba empezando a sentir por el..algo mas que lo que debe sentir una esclava.

Cerre mis ojos..y me dispuse a descansar hasta el momento de servir.. oi que cerraba la puerta con suavidad y volvi a mirar mis vendajes... Era suya..pense..completamente suya..y quizas para siempre..

Con esos pensamientos..espere la hora de la cena.

Mi primera experiencia

Hacia solo un día, que había sido apresada, anteriormente fui Libre, todo sucedió demasiado rápido, yo estaba paseando por las montañas cercanas a Tharna, a las que había llegado en compañía de mis dos hermanos, aprovechando un momento de distracción por parte de ellos, me dirigí hacia un arroyo para darme un baño, en ese momento fui apresada por los hombres de Arsham.

Solo un breve espacio de tiempo, estuve ante su presencia el necesario para comentarme, que no tenía ningún interés personal en mí, pero si un interés económico, seria subastada al día siguiente, cuando llegáramos a la ciudad de Ko-ro-ba.

Permanecí el resto de la noche atada a un poste, y soportando las burlas de sus hombres pero ninguno de ellos, se atrevió a tocarme.

En este momento me encuentro esperando mi turno, bajo la plataforma de subasta, llevo un escueto camisk, un collar de cuero negro con una argolla, mis tobillos atados, por una cuerda que me permite andar solo con cortos pasos, y mi muñeca izquierda esta atada a otra cuerda en la que hay otras kajiras que parecen mas resignadas que yo. Estoy aterrada, y mil preguntas pasan por mi cabeza, pero no me atrevo a hacerlas.

Arsham se acerca a mi, ata mis manos a la espalda y coloca una cuerda en mi collar, tirando de ella con fuerza, para que suba a la tarima, tropiezo al subir, y oigo risas y burlas a mi alrededor, vacilo, y en ese momento Arsham me ordena que me ponga en Tower y salude, obedezco por miedo, y sin saber que otra cosa hacer.

En ese momento tira de la cuerda, y sin palabras solo con un gesto manda que me ponga en pie, estirando mi cuerpo al máximo para que los “compradores” puedan ver cómodamente la mercancía,

Un tarsko de plata –dice alguien-
Arsham contesta –Por esa cantidad no te llevas ni el collar compañero- y ríe estrepitosamente.

En ese momento y con un brusco movimiento arranca, el camisk de mi cuerpo, y yo sintiendo en mi cuerpo una mezcla de humillación, miedo y rabia le escupo en la cara.

Oigo gritos y en el mismo momento noto en mi espalda el mordisco de su látigo, mis ojos se llenan de lágrimas, y me coloco en el suelo de rodillas, con el torso inclinado, y mi frente rozando el piso, suplicando su compasión.

Detente Arsham-oigo- la quiero brava, ya me encargare yo de hacerla a mi gusto, te doy 7 tarns de oro doble.

-Toda tuya Flinn, su nombre es ahysha pero puedes llamarla como te guste, ni siquiera esta marcada, -

-Levántate y permanece en silencio- dice Flinn intento parar de llorar, y emito solo mudos gemidos, el se acerca y acaricia mi rostro con ternura, pero su mirada es dura, -te llevare a mi casa y tras poseerte, si es que lo mereces, te enseñare como debe comportarse una kajira, de momento tienes prohibido hablar, si no es por petición mía, nunca me miraras a los ojos directamente, y mi trato como debes saber será de Señor, no eres mas que una “aprendiza” no serás considerada kajira hasta que no seas marcada como tal.-

Tras esto me toma por la cuerda, e inicia la marcha yo le sigo, trastabillando, cuando acelera el ritmo, ya que las ligaduras no me permiten correr, me sube a su caballo y nos dirigimos a donde supongo que es su casa, cada vez tengo mas miedo, pero el recuerdo de su tierno gesto anterior, me tranquiliza a ratos.

Llegamos a una casa de aspecto agradable, me baja del caballo y me lleva a dar una vuelta para mostrármela, luego subimos a su cámara, donde me explica que seré esclava personal mientras yo permanezco todo el rato en silencio, y en posición Tower.

Tras esto, tira de mi cabello, obligándome a poner en pie y me besa con lo que mas tarde conoceré como “el beso de la esclava”, eso hace hervir mi sangre pero al sentir como su mano, al mismo tiempo aprieta mi pecho con fuerza, gimo y me aparto.

NO!-grito-

No?-contesta El, con una mirada mas fría que un témpano de hielo – ¿Vas a decidir tú cuando tu Señor quiere poseerte?- dice con sorna,

Intento correr hasta la puerta, me es imposible abrirla, la golpeo mientras el se acerca por detrás, y girándome con una mano sujeta mis muñecas y con la otra cruza mi cara con un bofetón seco, que hace que sienta el gusto de la sangre en mis labios, las lagrimas quieren salir de mis ojos, pero parpadeo para evitar eso.

-NUNCA!, nunca jamás vuelvas a decirme lo que debo hacer, la próxima vez, no seré tan benévolo, - me dice a escasos centímetros de mi cara y apretando mis muñecas con mas fuerza, ahora manteniendo cada una en una de sus manos.

Tira de mi hasta llevarme hacia su cama, y sin soltarme me empuja para que caiga boca abajo sobre ella, el se coloca sobre mi, manteniendo mis manos, bajo mi cuerpo y murmura sobre en mi oído.

-Hubiera podido ser hermoso, estupida kajira, espero que esta no sea tu primera vez,- dicho esto lame mi lóbulo y eso hace que me estremezca, pero el miedo, me impide decir ni palabra, siento su fuerte cuerpo sobre el mío, y noto sobre mis nalgas como crece su masculinidad, mi cuerpo empieza a sudar, cuando su lengua recorre mi cuello, y cuando siento sus manos apretar de nuevo mis senos, gimo quedamente, abro mis piernas por inercia y siento como su virilidad penetra en mi interior, grito al notar el dolor, se detiene unos segundos y su mano se dirige a mi clítoris, noto mi vagina mojada, y aumentar mi deseo sobre el dolor, gimo cada vez mas alto mientras se mueve dentro de mi rítmicamente, en ese momento suelta mis manos, y yo aprieto la sabana con fuerza con ellas, mientras siento llegar mi primer orgasmo casi al mismo tiempo que el, sacando su pene de mi interior estalla sobre mi estomago, lanzando algo parecido a un rugido.

Tras esto se relaja, acaricia mi sudoroso cabello, moja un dedo en mi sangre virgen y con ella hace un símbolo extraño sobre mi corazón.

-Serás marcada pronto, kajira- sonríe y me besa, con extrema ternura esta vez, acaricia el contorno de mi rostro con un dedo y vuelve a besarme.

-ahysha-dice, mientras me besa con dulzura- con seriedad, no me gusta la violencia, pero quiero para mí la mejor kajira y voy a tenerla cueste lo que cueste, no estoy dispuesto a usar el perdón, no es educativo.

Se reclina sobre un brazo, y continua – Esta noche dormirás aquí, en mi cama, pero tu lugar de costumbre será en mis pies, y según tu comportamiento en el suelo, acepta esto como un regalo por parte de tu Señor- luego me besa por última vez y dándose la vuelta, se gira y se duerme.

Yo vencida por el cansancio, me duermo a los pocos minutos, con una extraña sonrisa en los labios,